Asumir la responsabilidad como padre, incluso cuando duele
Estoy en shock.
Para mí es incomprensible cómo un padre puede negar su responsabilidad, y ni siquiera atreverse a pensar que su hijo puede decir o hacer algo.
No voy a decir de qué se trata, porque nadie necesita saberlo. Pero aún así me plantea preguntas que me conmueven.
¿Cómo puede un niño siquiera saber esto? ¿Entiende el niño qué consecuencias puede tener si las personas equivocadas se enteran? ¿Entiende el niño el infierno que puede provocar, para sí mismo y para los demás?
Como padre, uno tiene una responsabilidad. Incluso si uno no quiere creer que es su propio hijo, es necesario hablar con el niño sobre la gravedad. Explicar las consecuencias. Ayudar al niño a entender que las palabras y las acciones tienen efectos. Cerrar los ojos y esconder la cabeza en la arena no ayuda a nadie, y menos al niño.
Si yo misma hubiera sabido que mi hija había dicho o hecho algo similar, habría estado agradecida con el padre que me lo contara. Aunque no creo que ella hiciera tal cosa, aun así me lo tomaría con la mayor seriedad. Porque aunque yo no la haya educado para ello, es mi responsabilidad explicarle lo que un comportamiento así o unas palabras dichas pueden implicar.
Puede salir tan terriblemente mal si cae en el contexto equivocado, sin importar si ella lo quiso decir o no.
Y luego viene la siguiente pregunta, quizás la más difícil de todas:
Si un niño puede decir algo así... ¿es porque el niño mismo está siendo maltratado en casa?
Ser padre no se trata solo de amar a tu hijo. También se trata de asumir responsabilidades, de atreverse a ver incluso lo que no quieres creer, y de ser quien explica cuando el mundo parece incomprensible.