Un viaje a través del lenguaje, los recuerdos del alma y la comunidad ✨
Estuve en un viaje del alma de nuevo. Vi a dos personas, un hombre y una mujer, que sentí que eran hermano y hermana. No me vieron, pero yo los vi y los escuché. Al principio hablaban en un idioma que me sonó a sueco, pero que yo sabía que no era sueco. Era como si el idioma se tradujera dentro de mí para que yo lo entendiera.
Parecían estar huyendo pero al mismo tiempo no. Había una sensación de preocupación y libertad. El hombre dijo que extrañaba hablar noruego, y que ahora podían hablar noruego entre ellos. Sin embargo, cuando lo hicieron, sonó como un idioma inventado, una mezcla de sueco, noruego, holandés, islandés, sami y algo que recordaba a tonos nativos americanos.
La sensación era fuerte: el idioma no eran solo palabras, eran vibraciones. Llevaba una herencia, como si varios pueblos y culturas se encontraran en una misma expresión. Me hizo sentir que llevo más capas dentro de mí de las que quizás soy consciente: recuerdos espirituales, herencias, contactos de diferentes épocas y lugares.
Quizás este viaje fue un recordatorio de que el lenguaje y la comunicación no siempre se tratan de palabras, sino de energía y comunidad. De que podemos sentirnos huyendo en la vida, pero aun así encontrar libertad al encontrarnos, crear y expresarnos.